Está bien,

intentémos querernos a ver que ocurre, trata de acercarte para ver cómo puedo responderte y cómo logras adentrarte en mi propia vida.
Yo por mi parte jugaré, estaré atenta para ver que viene, caminaré contigo junto al abismo, cerraré los ojos cuando estés conmigo para no pensar y no desearte damasiado.
Cuando te vayas haré de cuenta que nada ha ocurrido, te dejaré ir y esperaré a que regreses. Sí éste es el vacío, procuremos que por lo menos nuestros cuerpos logren acercarnos, para ver que nos dicen a través del deseo que desfigura constantemente la línea entre el eros y el thanatos.
Querré llegar contigo al orgasmo de mi propio conocimiento, aquel que sólo se logra cuando compartimos algo con alguien. Tú también querrás llegar y te quedarás sin pedir permiso o a pesar de que éste sea negado.
Cambiarás mi lenguaje sin que me de cuenta de eso, yo te contaré cosas que te podrán poner a pensar. Hablarémos por el simple placer se hacerlo, nos tomarémos de la mano para pasar la calle y para ver quien esta a nuestro lado.
Sabremos luego qué era lo que andabamos buscando durante el tiempo que estuvimos cerca, pasarán los días mientras bailamos en la misma cama y dibujamos el presente.
Seguramente nos reirémos cuando nos veamos, y por esa sonrisa lo daremos todo antes de irnos a dormir, cuando todo haya terminado podremos descansar, tú soñarás mientras te observo, yo intentaré soñar contigo.

ale dijo
Absolutamente hermoso. Me has robado una lágrima, bueno.. muchas. Muy muy hermoso.
8 Noviembre 2005 | 08:25 PM