Mi cuerpo...mi límite.
Mi cuerpo esta cansado y no puede respirar, se le olvidó cómo hacerlo. Esta débil y me hace frágil, no quiere responderme, yo no sé cómo preguntarle qué le pasa. Tengo ganas de desaparecer, no hay cercanía soportable, es como si se hubiése revelado contra mi, es como si el hastío se hubiese hecho tangible, no ya en ideas, sino en verdades corporales que no me dejan avanzar porque no quieren.
El aire se va, me siento asfixiada, he corrido y mi pecho esta agitado, cuando me aprietan mucho y no me dan espacio las emociones me abruman. Las noticias, la gente, el pasado, todo parece bastante, entonces inspirar y expirar se vuelven una tarea difícil, tan mecánica, tan básica, es importante recordar cómo hacerlo.

Quisiéra saber sobre las reacciones de mi cuerpo, las amociones que a veces lo dejan quieto. Qué me dice y qué es exactamente lo que yo no quiero escuchar. Cómo habla a través del placer y del dolor, qué percibe y luego manifiesta. Cuáles son sus huellas, sus cercanías y sus estímulos. Dónde se entrelaza con mi mente y me permiten existir, cuándo se aleja de mi ser y como un objeto se vuelve externo y me objetiviza, me comunica y no le entiendo, sigue caminando, pensando, tocando, viendo y yo sigo caminando pero en otra ruta, pensando pero de otra forma, tocando sin tacto, viendo pero no hacía afuera.
Cuando no respiro todo es posible, el amor, las caricias, la cercania, los abrazos, la atención, las niñadas, los caprichos, los malgenios. Puedo sentir y me doy permiso de hacerlo, no me juzgo por nada porque no me pregunto nada, porque la vida pende de mi cuerpo y no de mi misma. Boto todo lo que me pesa, relativizo lo que me importa, puedo dormir, cerrar los ojos, descansar. Luego también puedo desesperarme a mi antojo, joder cuantas veces quiera, gritar y llorar porque el precio por todo lo anterior es demasiado alto.
Mi forma de hablar es dar la espalda cuando no respiro, para estar sola, para no pensar, para no tratar, no intentarlo, no decirlo ,no ser, no existir, para no existir dentro de las posiblilidades que ofrece mi mundo, que es inflexible y no me permite ser tocada. Estar enferma, la ultima posibilidad, la salida más violenta, el sacrificio del cuerpo, no por los otros sino porque no se cómo hacer con mis emociones, con lo que siento, me bloqueo,luego me aterro, así mismo me noqueo, me paralizo y dejo de respirar, se me va el aire, lo busco con desespero porque me duele que no este. Es como si mi cuerpo dijera..
no sos invencible, nunca nadie es tan fuerte como parece, todos tenemos un límite, el cuerpo.

izengabea dijo
Adriana, lo que más me gustaria ahora,en este mismo momento, seria abrazarte. Abrazarte con todo mi amor y cariño, parar el tiempo por un momento, ayudarte a crear ese espacio que nos encontremos, para que tu cuerpo sienta, sienta y se emborrache, de la explosión de amor que contienes y se avecina en tu gran corazón.
Siento no estar como cuerpo a tu lado en este momento, pero sé que es amor, verdadero amor lo que siento y trasmito en cada palabra que te escribo. Y pido a Dios, que para mi es amor, que te heche ese giño. Ese que sera suficiente para encontrarte, y te desaoges queriendote y abrazando tu cuerpo. Ese cuerpo, que aunque sea solo un cuerpo, necesita de tu amor y de tu aceptacíón .Nunca olvides, "uno para todo, y todo para uno".
Un beso Adriana, y espero tus felices noticias, no se el porque , pero sé que asi sera.
4 Noviembre 2005 | 04:03 PM