Mi carta de despedida.

Las despedidas siempre me parecieron dolorosas, decir adiós era un poco como regalar mi alma. He querido permanecer, pero la vida me ha movilizado hacía otros lugares y personas. llegar y acostrumbrarse a la presencia de otros sitios y ambientes implicaba un esfuerzo que no siempre quería asumir. Así fue mi mundo y la idea que pude contruir de él, así fueron mis relaciones y por supuesto así fue mi amor contigo.
No quería irme, pero algo en mi indicaba que era mejor alejarme, sabía que abandono no era lo que hacía, sin embargo así es como creo que tomaste mi despedida. Yo estaba un poco tranquila pero el aburrimiento empezaba a cuestionarme, por eso decidí irme cuando menos los esperabas. No te dije nada, seguramente ahora lees mi blog y sabes que ya estoy lejos, no entenderás lo que hice pero sabrás que ya no hay nada por hacer. No quize dejarte una carta porque no podía escribir nada con mi propia letra, por eso opté por éste medio.
Quiero sentirme a salvo, no quiero mas relaciones que impliquen regalar el alma y entregar el corazón a cambio de muy poco. Quiero revelar mis propios secretos y no dejar que el silencio me entristesca por mas tiempo. Decir adios es continuar con mi vida y esa es también mi responsabilidad contigo. No quize abrumarte con mis palabras, entiende que lo único que quería era ser sincera contigo, pero parece que tu lo tomaste por otro lado. La coherencia que exigias no la pude ver en ti y creo que yo también te puse a pensar un poco. No fuíste inmune, pero al parecer ése era tu único intento.
Yo no voy a interceder por ti con nadie, ni siquiera conmigo misma, ya lo que se dijo fue lo mejor y creo que lo entendiste como yo. Ahora que te escribo veo mejor las cosas. Sé que tiendes a no creer y a sospechar un poco de la gente, conmigo seguramente ha sido igual, pero al final sabes que eso no funciona. Intenté que respondieras mis preguntas, pero olvidé que eso sólo lo puedo hacer yo. No se si algún día lo logres entender, pero decidí no quedarme contigo, después de todo creo que me siento cansada a tu lado y prefiero estar lejos.
Siempre dijiste que cualquier día de estos yo tomaría la decisión de irme por la razón que fuera y parece que tu profecía autocumplida se realizó. Ya la cosa cambió y verte como ahora no me gusta y mucho menos me agrada verme a tu lado sabiéndo como estás tú. Es verdad que para enamorarme no necesité razones, pero ahora que me despido creo que las estoy buscando todas... y nunca serán suficientes.

Alonso dijo
Adriana, animo y fortaleza, de decisiones está compuesta la vida, todos los días lo hacemos, el decidir está implicito en el ser humano y aunque estas, sean duras hay que tomarlas.
Mucha suerte.
24 Octubre 2005 | 07:14 PM