En tres días.

Día Primero
Cuando menos lo esperaba me levanté y me dí cuenta que mi vida se había llenado de finales. Al mirar a mi alrededor, comprendí que todo lo que amaba ya no estaba más, incluyendo mis sueños y la rutina. Poco a poco todo se acabó, el paisaje fue mudando lentamente, yo en medio de él y no me percaté de nada.
Día Segundo
Saber que se movían las cosas dolió, pero la perdida de todo sentido creo que aterró aun más, intanté marcar cada cosa con su nombre, como en 100 años de soledad, para que el olvido no acabara conmigo y el recuerdo fuera mi esperanza.
Día tercero
Al anotarlo tuve la sensación de no mirar hacia adelante sino de ver hacia atras para contar la historia. El relato me ayudó a confiar de nuevo en que a todo final siempre le precede un nuevo comienzo. En eso confío, núnca se ha visto que luego del invierno no llegue la primavera.
Y en esas ando.

Amaru dijo
Nunca la noche venció al amanecer ni un problema a la esperanza.
13 Octubre 2005 | 08:16 AM