Soledad.

"Sentir que el peligro a desaparecer es una amenaza constante, te enseña de la supervivencia y a olvidar que la vida va mucho más allá de eso".
Llegaste a un lugar que no es el de tú propia conciencia, pero que te recuerda la tuya que ya has olvidado, ves en los otros lo que te dictan tus mandatos, haces del mundo un reflejo de lo que piensas, porque así te dijeron que debía ser. Luego cambias las coordenadas, el norte no es más tu norte y resulta que ahora tienes que construir el tuyo propio, con las herramientas que te dió la vida, con lo que llevas como equipaje, aunque tú tan sólo seas una ilusión de ese mundo que no te pertenece. Para seguir te encuentras con la mayor dificultad de todas, tu propio ser, el que has descartado por largo tiempo, aquel que tanto criticaste y rechazaste porque te daba verguenza verte y aceptar lo que eras en realidad.
Pero tu ser siempre te estubo acompañando, ese ha sido tú destino y el de todo ser humano. En el camino te fuíste alejando de lo que tanto querías ser, terminaste repitiendo las frases que más odiáste alguna vez. Votando los sueños a la basura, traicionando a la niña que fuíste para darle la razón al mundo que alguna vez pensaste cambiar, resignandote porque resultó entonces que un carro y una casa eran mas seguros que la aventura de llegar a ser tu misma.
Pasaron los años y con el tiempo te adaptaste a todo, terminaste con un trabajo tranquilo en una zona alejada de la ciudad, con un sueldo acaptable que te permite ciertos gustos, una esposo brillante que tus amigos admiran por lo exitoso que es, y en la noche un trago que te hace recordar aquel tiempo en el que creíste que el mundo, tú mundo, podía ser mejor. Consideras que ya estás muy vieja para soñar, pronto te darán la pensión, el mundo seguro que tanto buscabas por fin es una realidad y no te diste cuenta que en el intento por construírlo lo perdiste casi todo.
Mañana irás al doctor, te diagnosticará que tienes cáncer, lo años se fueron, la frustración es tan grande que no puedes evitar pensar que todo ha sido un fracaso, lo único que deseas es tener de nuevo veinte años. Pero el tiempo no puede retroceder y esa es tú única certeza, la soledad.

Chiti dijo
Triste, pero bonito tu artículo. Me identifica. Dime una cosa ¿seguro que la única certeza es la soledad?, ¿podría ser que a veces no vemos la compañia?,¿podría ser que esa compañía que anhelamos no es la que tenemos?, ¿o que no la tenemos todo el tiempo que quisiéramos.
Ah! Nunca oí que me dijeras "te quiero". ¿Ves? Hay alguien que lo desea (tu te quiero, como compañía) y nos habíamos encontrado. Un abrazo
24 Septiembre 2005 | 10:02 AM