Ayer estábamos los dos en tú cuarto,
estabas leyendo un libro,
yo descansaba.

Como si no te conociéra,
sabía que me mirabas,
y que tratabas de adivinar mi sueño.

Siempre que me duermo,
tú estás cerca y logro descansar bastante,
quizás es porque sé que me acompañas.

Aprovecho para bajar la guardia
y dejar que seas tú quien me cuíde.

Creo que el momento para tí no transcurrió rápido,
estabas preocupado,
el tiempo cada vez era mas corto.

Te anguastiaste más por eso,
que por estar conmigo.

Hace tiempo las cosas eran distintas,
compartíamos la vida.

Ayer tan sólo tú cuarto.