Categoría: retazos
28 Noviembre 2005
Hoy llueve en esta ciudad, parece que con el clima el gris de Bogotá se acntúa un poco. Hace frío y mientras escribo en mi blog entra una llamada, la menos esperada de todas, contesto y por supuesto dejo de escribir por un momento. Luego vuelvo, pero no puedo seguir con lo que llevaba escrito, adoro los computadores, lo borro y ya está, empiezo de nuevo.
¿Qué pasaría si uno puediéra hacer eso con su vida?. Entra una llamada o llega una persona, realiza algo y luego de eso, uno decide borrar todo lo que ha hecho y empezar de nuevo. Si eso pasara creo que la vida sería demasiado aburrida para mi gusto, igual es el pasado quien se encarga de hacer de nosotros lo que somos.
Toda la vida nuestra, nosotros mismos, no somos sino producto del azar que ese mismo pasado ha configurado, ciertas cisrcunstancias no planeadas nos hiciéron lo que somos, es como la historia, por eso no creo en los planes, planear la vida en esquemas fijos es con seguridad morir.
Cada uno se encarga de hacer realidad el léxico con el que cuenta, la responsabilidad es lograr precisamente que contemos la historia y la verdad que hay detras de ella. Contar la historia es quizás nuestra única obligación.
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3 Septiembre 2005
Aquellas personas que generalmente optan por quedarse como espectadores de la vida de otros, de los que transitan a su lado, ya sea por largo o corto tiempo, son los que mejor critican y observan las vidas ejenas sin jamás tener en cuenta la propia. A través de sus observaciones o críticas, se arrogan el derecho de juzgar otras vidas, dejando la suya casi intacta.
Existen los que eligen vivir su vida involucrándose . Estos quizás son aquellos que logran cometer muchos errores, extraviarse, literalmente joderse, pero finalmente se responsabilizan por el sencillo hecho de vivir. Saben muy bien lo que significa la eventura y la osadía, interna o externa, y comprenden que la verdad sólo crece donde uno ha tenido el arrojo de sembrar su vida como simiente.
Quienes viven al margen construyen una visión del mundo sin experiencia de él, fundamentan por lo tanto su edificio en arena, toda su existencia es movediza y cualquier temblor amenaza con destruírla. En el momento en el que tienen que elegir, no pueden hacerlo porque la vida indudablemente ya eligió por ellos y condensan el recuerdo nostálgico de algo destruído demasiado pronto.
Una vez me preguntaron qué era a lo que más temía, recuerdo que dije que el hecho de vivir la vida desde lejos. ¿Vivir la vida desde lejos? me volviéron a preguntar, si, vivir la vida viendo cómo otros hacían la suya, vivir la vida sin atreverme a contruir una propia, siguiendo los patrones de otros, opinando como otros, siendo como ellos, contruyendo cuentos que jamás iban a ser verdad, casándome con una idea lineal de mundo donde la flexibilidad no tiene sentido. Muy pronto me dí cuenta que la rigidéz siempre se quiebra, las sorpresas existen, la vida es imprevisible, el azar juega un gran papel en todo este cuento, estamos condenados a elegir aun cuando no podamos prever las consecuencias.
Vivir la vida al margen, mirando siempre desde arriba o desde abajo, pero núnca interviniéndo. Extendiendo los miedos hasta dejárlos habitar todo terreno, temiéndose por supuesto a si mismo, porque atemoriza el hecho de sentir, pensando que si eso ocurre, la vida toda, la contruída, se vendrá abajo porque las pasiones no perdonan. Contruyendo altares donde se venera siempre a un otro y núnca se es protagonista ni siquiéra de su propia historia.
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25 Agosto 2005
Tan sólo bastó saber que ésta posibilidad existía para utilizar la herramienta y contar la vida.
"Es curioso, no es fácil hablar sobre los amores y odios hacia otras personas, sobre todo las más cercanas y terribles. A veces tenemos la vida tan interiorizada, que todo es normal y pasa desapercibido, el tratar de hacerse conciente del otro resulta en realidad una tarea difícil".
_Dígale que siempre ha sido una referencia, al lado, como una extensión. Que al mirarme no podía dejar de verla, al verla se me complicaba la cosa hacía mi misma. Que el saber que estaba tan cerca resultaba agotador, intentando que fuera feliz, como si fuera yo. Igual era un espejo, un espejo que los otros siempre se encargaban de recordar-.
_Luego háblele sobre el aire y la angustia de saberla tan cerca, la idea de querer irme, de sentir que yo no era responsable. Es que la sentía débil, como si se apoyara en mi y cuando quizé estar sola, resultó que hace tiempo estaba ella. Buscando una identidad sin sentirme culpable, detestando las comparaciones y las preguntas estúpidas que siempre hacen, evitando ser para ver si lograba respirar un poco. Intentando hallarme sola, y cuando lo logré la ví culpandome, casi que avizándome que no la dejara, que éramos dos, que nos necesitabamos. Ella y la culpa estaban demasiado cerca, la insufrible culpa, las ganas de desaparecer y de no tratar de salvarle la vida. Un amor que se volvió casi como ella, un padre que me salvo del terrible apego y una madre que no era para mi-.

-Cuéntele que luego vino la sansación espantoza de pensar que le hago daño, la rabía que implica sentir eso, la idea patética del eterno retorno, donde siempre está la otra. De nuevo el asma, el oxígeno que no alcanzaba para ambas. Las sonrisas en público mientras otros observan las semenjanzas o diferencias. El no poder decir nada porque era como yo y uno no puede rechazar lo propio. El no hablar porque podía herirla, el dolor que siento cuando escribo. Siempre ahí y yo pendiente, queriendo irme sin saber cómo para no sentierme culpable, gritandole a otra, a mi misma, que existo sin ella-.
_Finalmente enfatíce en que no me puede exigir que la salve, que esté con ella, no puede hacer su vida mirando hacia mi lado, que no se apoye en mi porque las bases no siempre están para sostener. Dígale que alejarse es bueno y muy sano para luego quizás volver.
"Dos personas luchando por hacerse una, individual e independiente, dos mundos contruidos en paralelo tan disímiles, a veces tan en contra. Dos maneras de observar y la idea de no sentirse culpable por eso. El crecer implica la anhelada separación del otro lado de la conciencia y la insoportable cotidianeidad que siempre es débil aunque parezca de todos los días".
Con la infatigable sensación de que ni siquiéra en el vientre se estuvo a salvo.
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17 Agosto 2005
"Cada de vez que veía a sus hermanos, a su padre y a su madre, era mayor la incomodidad recíporca. Estaban en vueltos en ese proceso de llegar a desconocerse entre si"
John Irving.
The world according to Gap
Para llegar a desconocer. Uno siempre habla de las mil formas cómo puede conocer a alguien, pero son pocas las veces en que hace referencia a la manera cómo puede llegar a desconocer.
El proceso de conocimiento es tan importante como el del desconocimiento, ambos tienen sus diferencias y no siempre van en vía contraría, quizás se implican mutuamente.

El primero suele ser más perceptible que el segundo, generalmente uno se acuerda y se entera de lo ocurrido, conocer a alguien resulta en la mayoría de las veces satisfactorio. El desconocer no, el proceso es mas bien desesperanzador, he incluso doloroso.
El desconocimiento es aquello que ocurre cuando estas cerca de una persona a quien crees conocer bien y de repente la miras a los ojos y te enteras que esa persona es casi una extraña. Pueda que tu cercanía con ella sea incluso de años, de siempre, pero hay algo que te hace sentir sencillamente lejos.
El desconocimiento también suele ocurrir cuando descubres que aquella persona a la que tanto amaste o amas, actúa de forma casi inexplicable para ti, hace cosas que jamás pensaste podría hacer. Ya no basta con observarla y tratar de entenderla resulta inoficioso.
Digo que es doloroso porque ocurre en la cercanía de esa persona, porque como todo proceso, lleva su tiempo y es totalmente imperceptible, un día tienes esa sensación extraña, y ya estubo, ocurrió.
Las cosas que pasan en silencio son las que más duelen, y es duro reconocer que a pesar del tiempo compartido, la persona con la que has estado, ya no es quien creías que era y aún no sabes quien es.

A veces no decimos nada, sabemos que hablar implica reconocer y esto cambiar, y no queremos hacerlo. Pero es tenaz sentir ese tipo de ausencias que llegan sin hacerse notar en medio de la compañia. Los besos ya no son los de antes, las caricias son casi nuevas y aburren. Has estado conviviendo por mucho tiempo, con un extraño.
Ni el tiempo ni la cercanía son garantía de que el proceso no ocurra, quizas todos cambiamos, y como dice la canción: "Everibody changing and i don´t know why". Pero el cambio no resulta ser angustioso, al contrario, es mas que necesario. Lo abrumador es perder eso que alguna vez nos unió con alguien, darse cuenta del extravío es lo que logra peturbar.
Es terrible cuando te enteras que eso mismo ha ocurrido contigo. No sabes que ha pasado, te miras al espejo y no sabes a quien ves, te has separado de tu ser sin darte cuenta. Ya no estás mas ahí, acompañandote.
Lo peor es que transcurrió en el tiempo, lo peor es que uno no supo cuando, no se dió cuenta. La extrañeza surgió y tu no sabes ya con quien hablas. La cercanía entre dos extraños que creían conocerse es una de las sensaciones mas aterradoras que se puedan sentir, quizás una de las más triztes.
Llegar a ser un extraño también tiene su proceso y se necesita tiempo, a veces bastante. Quizas por todo esto, creo que no hay mejor sensación que ver a alguien y sentir, que a pesar del tiempo, esa persona aún esta cerca. BINGO¡
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16 Agosto 2005
Muchas veces he creído ser de una u otra forma, algunas he atinado, otras no tanto. Dentro de las muchas denominaciones, jamás he considerado ser una persona desagradecida. Esto es, alguien que no da las gracias.
Esto suena sencillo hasta el momento y no creo que sea algo que cuestione mucho a las personas. Pero a mi sí me puso a pensar un poco contigo.
Dar las gracias por el trato recibido, por las cosas que se sintieron y se pensaron en ese momento, porque algo pasó y tu estuviste allí para notarlo y registrarlo, porque igual no me importa reconocerlo y mucho menos decirtelo.
Agradecer también por las miradas a las que tanto me refería y las carcajadas que no he podido evitar.
No sé si algún día pueda dacir algo más acerca de esto, no creas que porque he dicho poco, no he sentido bastante. No pienses y no te creas tanto, yo también tengo mis mecanismos de defensa.

Llegaste en una buena época, cuando comprendí que huir núnca ha sido una buena opción, reconocí que el cuerpo no conoce el olvido y que tratar de correr siempre cansa, núnca se logra avanzar mucho.
Tenías que ser tú, en el lugar preciso y en el momento indicado.Tu pregunta ya tiene respuesta. La seguridad es importante. Lo que no se dice con palabras siempre esta en un primer plano.
La mirada como una forma de contacto es la más sencilla. Gracias, una palabra que para nada suena a despido.
La intriga fascinante de los sentimientos, la dificultad para verbalizar lo que se siente y los recobecos emocionales que eso implica.
Al final hay una batalla conmigo misma que he ganado. La satisfacción de la victoria, en el momento en el que despedí tantos diques, por fin me pude sentir.
Ahí estabas tú, mirando y aún no lo sabias, pero mi niña, nada es casualidad. Abrí una ventana, te dije sí, te recibí y estube lista para el encuentro. Me salvaste de lo patética que puede ser la vida cuando no logramos ensusiarnos un poco de nosotros mismos, para luego, redimirnos.

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5 Junio 2005
Algo que me apasiona, recortar libros.

"Tú te las arreglas con la vida jugando. Tienes esa maravillosa consideración ante las cosas y los goces munúsculos, eres un artista de la vida".
Hermann Hesse
(Lobo Estepario)
"El sufrimiento no ha cesado, pero esta vez el camino no es en soledad, le acompaña él, su si mismo".
"Que los amantes después de celebrar los ritos del amor no pueden separarse sin que se admiren mutuamente, sin sentirse a la vez, vencido y vencedor".
Hermann Hesse
(Sidharta)
"Ahora también yo te quiero, como portaaviones, Benjamín. ¿Quieres ser mi portaaviones?. De vez en cuando aterrizaré para llenar el depósito de sentidos".
Daniel Pennac
(La felicidad de los ogros)
"Es este silencio lleno de palabras no dichas, el que salva lo que antes se creía perdido"
"A veces nos preguntamos porque la felicidad tarda tanto en llegar, por qué no vino antes. Pero si se nos aparece de repente como en este caso, cuando ya no la esperábamos, entonces lo mas probables es que no sepamos qué hacer con ella, y la cuestión no es tanto elegir entre reír o llorar, es la secreta angustia de pensar que tal vez no conseguimos estar a su altura".
Saramago
(El hombre duplicado)
"La capacidad de habitar pacientemente la oscuridad y no desesperar, sino aprender a contar una historia nueva y utilizar los textos para ayudarnos a nosotros mismos y ayudar a los demás y reimaginar una bondad que no pansabamos que estaba a nuestro alcanze"
James Alison
(Una fé mas allá del resentimiento)
servido por blackcat
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